martes, 9 de abril de 2019

Resultados 5to Conteo Navideño de Aves Urbano Quito



El 5to Conteo Navideño de Aves Urbano Quito fue organizado por el Colectivo de Observadores de Aves “Aves Quito”, los días 22, 23 y 24 de diciembre del 2018 con el apoyo de Fundación Zoológica del Ecuador, Universidad San Francisco de Quito, Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), Jardín Botánico Quito, Parque Arqueológico Rumipamba, Sendero Ecológico Vicentina, Museo del Agua Yaku, Nature Experiencie, Teleférico de Quito, Parque Guápulo y Museo Interactivo de Ciencias (MIC). Este se realizó dentro de un círculo de 24 km de diámetro de acuerdo a la normativa de la organización estadounidense Audubon Society.

Sus límites fueron:
-Norte: el Parque Metropolitano Bicentenario (antiguo Aeropuerto de Quito)
-Sur: el Parque Lineal Santa Clara en Sangolquí
-Oeste: el Parque Metropolitano Huayrapungo en Chilibulo y Teleférico de Quito
-Este: el Cañón del Río Chiche

Adicionalmente se integró al Zoo de Quito, una zona fuera del círculo pero por importancia de especies y cercanía fue integrada al conteo.

Este conteo cubrió una porción significativa de la ciudad capital del Ecuador, incluyendo parques urbanos, reservorios, quebradas y áreas naturales circundantes donde ocurren remanentes de varios hábitats nativos de la zona: bosque y matorral húmedo interandino, matorral seco interandino, bosque de ceja de montaña, y pajonal y matorral de páramo, siendo su punto más alto el Teleférico de Quito a 4100 msnm y el punto más bajo el Cañón del Chiche con 2300 msnm. La diversidad y sinergia entre estos hábitats y ambientes ofrecen hogar para una gran cantidad de especies de aves.

Se determinaron 14 rutas en las que se realizó un censo de 24 horas (desde las 18:00 del sábado 22 de diciembre del 2018 hasta las 18:00 del domingo 23 de diciembre del 2018) obteniendo los siguientes resultados:

Total de especies: 131 especies
Total de individuos: 3 843 individuos
Total de participantes: 86 personas
Promedio de especies por ruta: 9 especies

1ra Ruta con mayor cantidad de especies
Ruta 1 “Hacienda Rumiloma” con 56 especies
2da Ruta con mayor cantidad de especies
Ruta 4 “Chilibulo” y Ruta 10 “Chorrera” ambas con 51 especies
3ra Ruta con mayor cantidad de especies
Ruta 8 “Cañón del río San Pedro-La Armenia” con 47 especies

Ruta con mayor cantidad de participantes
Ruta 11 “Itchimbía-Machángara” con 11 participantes

Cinco especies de aves más abundantes
1. Mirlo Grande (Great Thrush - Turdus fuscater) con 354 individuos
2. Tórtola Orejuda (Eared Dove - Zenaida auriculata) con 336 individuos
3. Gorrión (Rufous collared Sparrow - Zonotrichia capensis) con 316 individuos
4. Quinde Herrero (Sparkling Violetear - Colibri coruscans) con 286 individuos
5. Anade Piquiamarillo (Yellow-billed Pintail – Anas georgica) con 237 individuos


Ave más grande
Guarro o Águila Pechinegra (Black chested Buzzard Eagle - Geranoaetus melanoleucus) entre 62-68,5 cm de cabeza a cola y de envergadura 175 cm

Ave más pequeña
Quinde Soldado (White bellied Woodstar - Chaetocercus mulsant) con 7 cm

Colibrí más grande
Colibrí Gigante (Giant Hummingbird - Patagona gigas) con 16 cm

Ave más rara
Garceta Azul (Little Blue Heron – Egretta caerulea)

Familias con mayor cantidad de especies

Colibríes “Trochilidae” (18 especies)
  1. Aglaeactis cupripennis - Shining Sunbeam
  2. Amazilia tzacatl - Rufous-tailed Hummingbird
  3. Chaetocercus mulsant - White-bellied Woodstar
  4. Chlorostilbon melanorhynchus - Western Emerald
  5. Coeligena lutetiae - Buff-Winged Starfrontlet
  6. Colibri coruscans - Sparkling Violetear
  7. Ensifera ensifera – Sword-billed Hummingbird
  8. Eriocnemis luciani - Sapphire-vented Puffleg
  9. Lafresnaya lafresnayi - Mountain Velvetbreast
  10. Lesbia nuna - Green-Tailed Trainbearer
  11. Lesbia victoriae - Black-tailed Trainbearer
  12. Metallura tyrianthina - Tyrian Metaltail
  13. Myrtis fanny - Purple-collared Woodstar
  14. Oreotrochilus chimborazo - Ecuadorian Hillstar
  15. Patagona gigas - Giant Hummingbird
  16. Pterophanes cyanopterus - Great Sapphirewing
  17. Ramphomicron microrhynchum - Purple-backed Thornbill
  18. Chalcostigma herrani - Rainbow-bearded Thornbill

Tiránidos “Tyrannidae” (16 especies)
  1. Anairetes parulus - Tufted Tit-Tyrant
  2. Camptostoma obsoletum - Southern Beardless-Tyrannulet
  3. Contopus fumigatus - Smoke-colored Pewee
  4. Elaenia albiceps - White-crested Elaeina
  5. Elaenia pallatangae - Sierran Elaenia
  6. Mecocerculus leucophrys - White-throated Tyrannulet
  7. Mecocerculus stictopterus - White-banded Tyrannulet
  8. Muscisaxicola alpinus - Plain-capped Ground-Tyrant
  9. Myiotheretes fumigatus – Smoky Bush-Tyrant
  10. Myiotheretes striaticollis - Streak-throated Bush-Tyrant
  11. Ochthoeca fumicolor - Brown-backed Chat-Tyrant
  12. Ochthoeca rufipectoralis - Rufous-breasted Chat-Tyrant
  13. Pyrocephalus rubinus - Vermilion Flycatcher
  14. Sayornis nigricans - Black Phoebe
  15. Serpophaga cinerea - Torrent Tyrannulet
  16. Tyrannus melancholicus - Tropical Kingbird

Total aves nocturnas:
4 especies
2 búhos, 1 lechuza y 1 chotacabras
  1. Strix albitarsis - Rufous banded Owl
  2. Bubo virginianus - Great-horned Owl
  3. Tyto alba - Barn Owl
  4. Systellura longirostris - Band-Winged Nightjar

Total de migratorias
8 especies
  1. Actitis macularius - Spotted Sandpiper
  2. Anas discors - Blue-Winged Teal
  3. Hirundo rustica - Barn Swallow
  4. Catharus ustulatus - Swainson Thrush
  5. Vireo olivaceus - Red-Eyed Vireo
  6. Setophaga fusca - Blackburnian Warbler
  7. Setophaga petechial- Yellow Warbler
  8. Piranga rubra - Summer Tanager

Total rapaces diurnas
10 especies
2 carroñeros, 8 rapaces
  1. Cathartes aura - Turkey Vulture
  2. Coragyps atratus - Black Vulture
  3. Accipiter striatus - Sharp-shinned Hawk
  4. Geranoaetus melanoleucus - Black-chested Buzzard-Eagle
  5. Geranoaetus polyosoma - Variable Hawk
  6. Parabuteo leucorrhous - White-rumped Hawk
  7. Parabuteo unicinctus - Harris Hawk
  8. Circus cinereus - Cinereous Harrier
  9. Falco peregrinus - Peregrine Falcon
  10. Falco sparverius - American Kestrel

Es importante obtener más información que nos ayude a tomar decisiones de planificación urbana para permitir que las personas y las aves vivamos en armonía. Los conteos navideños son actividades importantes para conocer y conservar a la avifauna debido a que generan información sobre la diversidad y poblaciones de las aves que habitan en la zona del conteo.

Estos datos se acumulan a lo largo de los años permitiendo establecer como van cambiando esas poblaciones de aves y sobre todo, identificar si alguna especie está desapareciendo en la zona del conteo. Más aún, debido a que los conteos cubren varias áreas dentro de una zona, se genera valiosa información para evaluar si hay zonas claves para la conservación de las aves, sea por su sensibilidad o resiliencia. Esto es particularmente importante en términos de un conteo urbano, pues se puede fácilmente identificar especies y zonas dentro y alrededor de la ciudad que necesitan acciones socio-ambientales para su recuperación y conservación.


Para uso de esta información citar:
5to Conteo Navideño de Aves Urbano Quito, diciembre 2018, Colectivo Aves Quito – Audubon Society.



domingo, 7 de abril de 2019

Poema sobre las aves


De niña y adolescente era una poeta, una soñadora. Escribía muchos poemas pero admito que no los había escrito desde unos diez años o más quizá. Parece que me había quedado sin palabras para expresarme. 
Pero hace un tiempo compré un libro muy interesante que se llama ´Birds in a Cage´ (Aves en una jaula) por Derek Niemann, que se trata de oficiales británicos que fueron capturados durante la Segunda Guerra Mundial (1940-1945) y estuvieron encerrados en campos de prisión en Alemania. Ellos compartían el amor por las aves y la naturaleza y durante un tiempo estuvieron en el mismo campo. Por 5 años estuvieron encerrados pero pasaban el tiempo haciendo conteos de aves y observando nidos de diferentes especies. A veces observaban hasta 12 horas por día! Después de la Guerra jugaron un rol importante en la ornitología y la conservación de las aves en el Reino Unido. Un libro recomendado (no sé si también existe en español).
Además de ser un buen pasatiempo en los buses, el libro me inspiró a tomar la pluma de nuevo porque uno de los oficiales escribía poemas divinos sobre las aves y la naturaleza, entre otros.

Les comparto mi primer poema después de diez años de silencio. Y qué tema mejor que las aves?
Para los curiosos también está la versión en el idioma original. Para los que no saben, adivinen qué idioma es!

















Las Aves


6 de la mañana
La neblina asciende lentamente
Desde el volcán

Pequeños dinosaurios vuelan
Por la selva de la ciudad
En su propia Tierra Media
Cantan su canción

Me quedo
Contemplándolos
Cómo puede ser
Que nadie más los nota?

Visten trajes brillosos
Y su banda suena fuerte
El Carnaval de Río
Frente a mis ojos

La gente me pasa corriendo
Casi sin aliento
Parece huir
Del mundo exterior

Pero mientras tanto
Yo escucho
Una variedad de lenguas
Un Babilonia de cantos
Veo colores
Que nunca te imaginaste
Observo patrones  
Y crestas alegres

El mundo gira alrededor de mí
El mundo de la gente
Ellos hablan, corren
Se ríen

Pero yo estoy aquí

con las aves 


De Vogels

6 uur ´s morgens
Mist rijst langzaam
omhoog vanaf de vulkaan

Kleine dinosauriërs vliegen
Door de stadse jungle
Ze roepen ze zingen
In hun eigen Midden-Aarde

Ik ben een rijk mens want
ik als enige
merk ze op
Ik blijf staan

Flitsende kostuums en luide muziek
Vleugelgewiek
Het Carnaval van Río
Alleen voor mijn ogen

Mensen rennen langs me heen
Bijna buiten adem
Zouden ze wegrennen
Van het leven van alledag?

Maar ik
Ik hoor dialecten en
tientallen talen
Een Babylon van veren
Ik zie kleurschakeringen
patronen en vrolijke kuifen:
Ik weet wie ze zijn

De wereld trekt aan mij voorbij
De wereld van de mensen
Ze rennen, ze lachen, ze praten-

Maar ik ben alleen
met de vogels


miércoles, 13 de febrero de 2019


Observación de aves en el Reservorio de Guangopolo

La Armenia es un pequeño poblado en el Valle de los Chillos, entre Conocoto y Guangopolo. Me han contado que el sitio antes era una hacienda, pero ahora miles de familias quiteñas han encontrado un sitio ideal para tener su casita propia dentro de uno de las decenas de conjuntos habitacionales que siguen apareciendo como hongos después de una lluvia. A este lugar lo llamo hogar desde casi un año. Tal vez no es tan emocionante como la Gran Ciudad, a dónde llegar desde acá puede ser todo un reto, pero es lindo poder andar tranquilamente por las calles a toda hora, caminar en el Parque, ir en bicicleta a Tumbaco o El Tingo, y subir al cerro Ilaló. Y ¿para ver aves?

Caminando unos 15 minutos desde la Armenia se encuentra el reservorio de Guangopolo. Aunque un conjunto habitacional adyacente se llama Casas del Lago, en verdad ese nombre no lo merece, pues no es un lago natural; esta infraestructura pertenece a la Central Termoeléctrica de Guangopolo. La Central usa combustibles para la generación de energía y por eso las cercanías están acompañadas de un olor evidente a químicos. 

La buena noticia es que este cuerpo de agua está lleno de aves. Razón para invitar la comunidad pajarera a una observación de aves, que se efectuó el sábado 9 de febrero. A pesar de estar un poco alejado de la ciudad, ¡estuvimos 18 personas! 

Esto es lo que pudimos observar: Más de 200 Yellow-Billed Pintail / Patos Piquidorado (Anas geórgica), quienes pasan en el reservorio todo el año. Tienen un pico amarillo y sus plumas muestran un patrón muy lindo de diferentes tonos de café. Les gusta buscar comida con el rabo hacia arriba y la cabeza sumergida. Además emiten sonidos de contacto como si estuvieran hablando entre ellos. 

Yellow-billed Pintail
Foto: Luis Alberto Cruzatty

Con tantos patos de la misma especie, es fácil pasar por alto que hay individuos diferentes nadando entre la multitud. Pero con 17 pares de ojos logramos también ver tres individuos de los Blue-winged Teal / Cerceta Aliazul (Anas discors). Estos patos son más pequeños que los anteriores y tienen una característica banda blanca detrás del pico. El macho es color café oscuro. Mas difícil de notar fue un Pato Andino / Andean Teal (Anas andium) que nadaba entre los Anas georgica. Este pato tiene el plumaje más oscuro y carece de un pico amarillo. Normalmente se encuentra en lagos de paramos.

Andean Teal
Foto: Luis Alberto Cruzatty

Tal vez la especie más bonita es el Pato Cariblanco / White-cheeked Pintail (Anas bahamensis), con su pico intensamente rojo y una media luna blanca en las mejillas. Siempre es una fiesta de los sentidos poder verlo de cerca! En el reservorio encontramos 3 individuos. Es una especie migratoria, igual que Anas discors


White-cheeked Pintail
Foto: Luis Alberto Cruzatty

Un habitante de las orillas es el Playerito Manchado / Spotted Sandpiper (Actitis macularius), que ahora no se encuentra con plumaje reproductivo entonces no tiene manchas en su pecho. Dos o tres de estas avecillas buscan comida en los diques artificiales, moviendo su colita en una forma divertida, de arriba abajo. También es migratoria, pero parece que estos individuos son juveniles que se quedan por un año.

Una nueva especie en el reservorio es la Gaviota Reidora / Laughing Gull (Leucophaeus atricilla). Hace unas semanas atrás descubrimos un individuo de esta especie. Ahora ya son tres y duermen y nadan entre los patos. También son migratorias, entonces en algunos meses el reservorio estará más vacío….

Yellow-billed Pintail y Laughing Gull
Foto: Luis Alberto Cruzatty

Afortunadamente, aunque las acuáticas son las estrellas, también pudimos observar muchas otras aves como el Tirano melancólico / Tropical Kingbird (Tyrannus melancholicus), Eufonias, Colibríes Herreros, Jilgueros, Pinzones Azafranados, Mirlos, Golondrinas (3 especies incluyendo una migratoria) y..........casi me olvido: los Gallinazos Negros. Existe una colonia de más de 100 Gallinazos en el cañón del río San Pedro y los alrededores del reservorio. Es muy divertido observarlos con su cabeza arrugada y sus ojos inteligentes. Suelen extender sus alas al sol mientras están perchados, dándoles aspecto de dinosaurio. Como son aves sociables, a veces también hay pequeñas discusiones entre ellos. Cuando el sol ha calentado suficiente el aire, salen volando y planeando en busca de algún animal muerto para una Gran Fiesta Gallinazo. 

Gallinazo Negro
Foto: Luis Alberto Cruzatty

Fue una excursión muy linda y es grato saber que hay tanta gente interesada en las aves. Dio mucho gusto además ver que entre los pajareros hubo tres jóvenes aficionados. Seguramente haremos otra salida. 





viernes, 28 de diciembre de 2018

Año viejo, nueva vida!


Después del invierno frío y oscuro la primavera es muy importante en Holanda, mi país de origen. La primavera significa nueva vida; las hojas vuelven a los árboles y las flores como los tulipanes dan color a los jardines. También significa luz y calor después del invierno. Por ello la gente está alegre, sale a pasear a pie o en bicicleta. El primer día de primavera agradable las terrazas se llenan rápidamente.
La primavera también es la estación de los animales bebés; se puede ver corderitos corriendo felizmente por las praderas en todo el país. Las aves se reúnen con su amor de toda la vida o se preparan para encontrar una nueva pareja. En mayo todas las aves ponen sus huevos, así se dice en Holandés (¡pero en mi idioma rima!¨In mei leggen alle vogels een ei”). Para ello, los machos buscan cada mañana un punto alto, como un techo o copa de un árbol, para cantar y así conquistar a una hembra. ¡Escuchar las canciones de las aves cada mañana te hace sentir aún más alegre! Los machos también cantan en otoño, después de la reproducción. Sin embargo, se descubrió que en esa época lo hacen simplemente porque disfrutan hacerlo, lo que se muestra en la producción elevada de opioides (químicos de la auto recompensa), pero eso es otra historia…

Petirrojo cantando en la primavera

En los trópicos la época de la reproducción no es tan marcada. Muchas aves se reproducen a lo largo del año, por eso podemos apreciar su canto casi todo el tiempo, ¡qué felicidad! Desafortunadamente aún no se sabe lo suficiente de la reproducción de las aves ecuatorianas, incluso de las especies más comunes en Quito como gorriones, mirlos, tórtolas o colibríes. Por eso me dediqué durante  el 2018 a monitorear nidos del Quinde Herrero (Colibri coruscans) dentro de la ciudad y en los valles. He podido ver de cerca sus huevos, el nacimiento de los pequeños y su crecimiento hasta su fuga, es decir, cuando dejan el nido. He visto lo más adentro de sus nidos y las materiales que usan para hacerlos. No lo hago simplemente por mero gusto, mi meta es compilar datos de muchos nidos para luego escribir un artículo científico y así contribuir al conocimiento de la avifauna ecuatoriana.

Mamá Quinde Herrero en su nido

Aparentemente la hembra de Colibri coruscans es la que se preocupa de la construcción del nido y la crianza de sus pequeños; como los dos sexos son iguales en apariencia no lo puedo decir con completa certeza pero se sabe que en otras especies de colibríes solo la hembra es la encargada de estas dos labores. He observado que el Quinde Herrero usa en la construcción de sus nidos diversos materiales: fibras vegetales y artificiales, flores secas del Cepillo, plumas, pelos y semillas. El nido tiene la forma de una copa no profunda. Nuestro Quinde también es muy versátil en los lugares donde construye su nido: los he visto en tendederos de ropa, tubos de agua caliente, rejas de puertas, motores eléctricos de puertas, pero también en arbustos y árboles de jardines y parques. La madre  pone dos huevos, blancos y elípticos en esa cuna elaborada cuidadosamente. Los huevos solamente miden unos 3 centímetros. Después de catorce días de incubación, en cual la hembra pasa mucho tiempo encima de los huevos, el primer huevo eclosiona. El otro huevo, puesto un día después del primero, eclosiona igual un día más tarde. En algunos casos el polluelo de unos de los huevos nunca nace.

Colibri coruscans de pocos días de nacido

















Cuando nace, el pequeño pichón mide menos de 3 cm y es desnudo como ratoncito, excepto de algunas plumas en su espalda, que luego desaparecen. Sus ojitos están cerrados. Los primeros días se queda quieto en el nido mientras su madre le calienta con su cuerpo, saliendo poco tiempo para buscar comida y alimentarlo. Probablemente le da en ese tiempo bastantes insectos y poco o nada de néctar. Con el paso de los días la madre se ausenta más tiempo y el pichón, ya con sus ojos abiertos, reacciona a su llegada (o cualquier objeto cerca de su pico) con el pico desesperadamente abierto. Esa reacción desaparece luego, igual que la madre que ahora viene a alimentarlo solamente cada hora más o menos. Se supone (basada en otras especies) que en este tiempo le alimenta con menos proteínas y más néctar.
Después de dos semanas, ya muchas de sus plumas han salido. El dorso y el vientre son unas de las últimas partes en cubrirse de plumas. Se puede observar que el polluelo acicala frecuentemente su nuevo traje. Después de tres semanas el pichón ya es todo un jovencito guapo con plumas cafés que brillan verde en la luz. La característica mancha púrpura en la cara empieza a aparecer. 

Sus plumas han crecido mucho, pero la espalda aún está desnuda



El polluelo está listo para su primer vuelo!

















Técnicamente podría volar, pero por lo general se queda unos días más esperando tranquilamente en el nido para prepararse bien para el gran día: su primer vuelo. Pero, la historia no termina aún, ya que el pichón se queda aproximadamente un mes más con su madre. Mientras ella busca alimento, él práctica sus alas en vuelos cortos. Luego también prueba de libar su primera flor y estará listo para ir en búsqueda de un nuevo territorio y colorear nuestros jardines con su presencia.
Tal vez hay millones de estas avecillas, pero cada vez es muy emotivo presenciar como un ser tan pequeño e indefenso crece tan rápido y se convierte en todo un colibrí: con su pico de colibrí, sus plumas y alas de colibrí, y toda confianza de ser colibrí y hacer para lo que nació.

El bebé ya puede volar, pero aún se queda con su madre un mes más

Muchas gracias a Oswaldo Ponce, Héctor Cadena y todas las personas que me han ayudado en el monitoreo de los nidos este año. Si observan un nido de Colibri coruscans pueden comunicarse con Aves Quito. Si ven un nido de otra especie y están interesados en monitorearlo, podemos apoyar durante el proceso. ¡Que 2019 nos traiga mucho más conocimiento sobre las aves quiteñas!



martes, 18 de diciembre de 2018

Poesía y Pasión por las Aves

Hola con todos!

Antes del Conteo Navideño y los feriados, les comparto las últimas participaciones del Gran Concurso de Aves que se realizó en el mes de Octubre. Ya vimos los ensayos de Martha Falconí, Julie Watson y Héctor Cadena. Ahora tengo para ustedes un poema desde Costa Rica (!!) de Rolando Zúñiga, y Samantha Ulloa nos cuenta cómo empezó su amor por las aves. Todos muchas gracias por participar! Y a todos nuestros seguidores les deseo un feliz Navidad y muy bonito Año Nuevo, que sigamos trabajando por las aves en el 2019!

Palabras dentro de las entrañas del páramo ecuatoriano de Pachamama hacia su amigo colibrí “Estrella de Garganta Azul”…. 

“El mundo crece y crece de una manera lenta… 
tan lenta que no vemos los daños que podemos causar; 
cada día somos más y más personas… 
ya no hay campo para tanta inconsciencia...!
si ellos no entienden que deben de crecer en armonía con la naturaleza… 
va a ser,… no solo tu final “Estrella de Garganta Azul”, 
sino el de toda la humanidad…! Ve!!! Vuela…!!! Dale esperanza a la humanidad… 
Emerge en al centro del mundo... llevando este mensaje de paz con el planeta, de paz con uno mismo”. 

Rolando Zúñiga Salazar 
Costa Rica 
2018 octubre



Por qué las aves son mágicas para mí

En esta ocasión hablaré de las aves; esos seres mágicos, espontáneos y especiales para mí.
Cuántas personas no han soñado en volar! Pues yo soy una de ellas. Al observar a las aves volar y seguir su camino, muchas de ellas cruzando fronteras, me contagio de su alegría y admiro su impotencia; desde las aves más pequeñas como los Gorriones hasta el Cóndor Andino, una de las especies voladoras más grandes. 
Mi pasión, gusto por las aves empezó hace casi un año en el conteo Navideño de aves Mindo-Tandayapa. Recorrimos esta zona del bosque nublado; madrugamos para escuchar el sonido de las aves, su forma de comunicación. Fue música para mis oídos. Después avanzamos dentro del bosque para observar Carpinteros, Tucanes, Garzas, el conocido Quetzal, el Motmot, el Red-headed Barbet y una infinidad de colibríes. 
Fue una de las mejores experiencias de mi vida. Así que continúe en el mundo de las aves. Encontré al grupo Aves Quito y participé en el Global Big Day en la Reserva Antisanilla de la Fundación Jocotoco con Fernanda Salazar como guía del grupo. Observamos nidos del Cóndor Andino en el Peñón del Isco con la ayuda de Wladimir Ushiña, propietario de Tambo Cóndor, un hermoso lugar. Dentro del mismo también observamos al Rayito Brillante y varios colibríes incluyendo el Colibrí Gigante. Después de esto dentro de la Reserva vimos Chuquiraguas, Conejos de Páramo, una familia de Venados de Cola Blanca y lo más impresionante: el Estrellita Ecuatoriana y el Cóndor Andino en pleno vuelo, algo anhelado para mí.
Con respecto a mi ave favorita de Quito, es el Gallo de la Peña: esa es otra de las aves que está en mi lista de verla antes de morir, al igual que el Águila Harpía, y el Cóndor,  pero afortunadamente ya lo vi. 
Esto es todo lo que puedo compartir con respecto a mi experiencia con las aves.

Gracias

Samanta Ulloa 






miércoles, 28 de noviembre de 2018

Enamorado....de las Aves

Buenos días compañeros,
hoy comparto el ensayo de Héctor Cadena para el Concurso de Escritura por el Mes de las Aves, que ganó el segundo puesto junto a Julie Watson. Héctor combinó una historia corta misteriosa con su conocimiento sobre la biología de las aves.

Enamorado....de las aves

En épocas de la colonia, cuando los españoles que llegaron a lo que hoy es Quito, quedaron admirados por la belleza, colorido y diversidad de aves. Una en particular, el Huiracchuro, llamó tanto su atención que lo quisieron tener a su alcance, lo encerraron en jaulas y evidentemente esta ave indómita murió de la pena de no poder surcar más los cielos.
No es justificado el apresar animales, esta mala costumbre innata en nosotros, los animales más peligrosos de la naturaleza. Qué pena dejarnos llevar por la hermosura y querer poseerla; deberíamos solo admirarla y estudiarla, que viene a ser una admiración más minuciosa. Para mí las aves han representado mi pasión y mi profesión. El encuentro con el ave de mi relato, pocos sabrán identificarla, y si bien, no es un espécimen quiteño, bien podría seguir cambiando mi vida.

La observé por vez primera, no precisamente en su medio natural, es decir donde pueden suplir sus principales recursos: comida y refugio. Yo la observé, más bien en un hábitat de leks, el sitio dónde los machos hacen despliegue, mostrando sus habilidades y su buen aspecto físico, para atraer a las hembras y bueno, eso es otro recurso también...

Me inquietó tanto saber sobre su ecología que decidí visitar su hábitat natural, allí estaba con otros especímenes. Si bien tenían el mismo canto que en otras ciudades, se acentuaba más un dialecto particular. Las aves canoras del orden Paseriformes, específicamente el grupo de los oscinos, tienen una siringe muy desarrollada, asociada a muchos músculos y localizada en la tráquea, esto les permite emitir un amplio repertorio de cantos. Además estas aves son muy vivaces, incorporan melodías nuevas y así mismo tienen dialectos o tonalidades que cambian por región.

Ya de regreso a mi cotidianidad, admiré las fotos de este hermoso ejemplar, incluso en ellas se notaba la sutileza de su plumaje, muy bien protegido con un especial aceite. Las aves tienen una glándula especial en la base de su cola, denominada uropigial, esta les provee aceite para cuidar sus plumas. Las aves pasan largo tiempo preocupándose de su plumaje, acicalándose, untando aceite y reacomodando plumas. Claro mi espécimen no requería mayor atención, ya se despertaba hermosa.

Ya no es lo mismo pajarear sin ver a ese espécimen en particular, espero volver a verla. Se convirtió en mi ave predilecta, quiero saber más de su etología, es decir comportamiento, de su biología, es decir su origen y sus proceso vitales, sobre su fisiología, para entender como es su funcionamiento orgánico y porqué no más de su anatomía… 

HC

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Segundo Ensayo Mes de las Aves: 21 cóndores gracias a un ratoncito muerto

Buenos días!

Hoy les comparto el ensayo de Julie Watson que ganó el segundo lugar compartido del Gran Concurso de Escritura por el mes de las aves. Disfruten de este maravilloso encuentro.


21 cóndores gracias a un ratoncito muerto

Como es costumbre todas las navidades en mi casa, llegó mi mama de Inglaterra con sus maletas llenitas de chocolates, a visitar sus nietos y familia EcuaBrit.
Es una señora de casi 80 años, una dama bonita, rosa inglesa, alta y recta quien a veces la gente piensa que es mi hermana en vez de mi mamá.
Como se queda 1 mes siempre busco algo interesante para hacer juntos, usando Ecuador y sus bellezas como nuestra fuente de recursos de entretenimiento.
‘Quieres ir a un volcán con nieve?’ la pregunté una mañana. ‘Hmmm, si tú quieres, está bien’, respondió, como siempre, nunca quiere ser la persona que toma la decisión.
‘Ok, ponte la ropa mas caliente que tienes y si tenemos suerte podemos ver un cóndor’, le dije.
Pusimos la ropa abrigada y subimos a mi auto, con mi hijo Timmy, 2 pares de binoculares, bufandas, guantes y una cámara.
Vale mencionar que mi auto en este entonces apestaba a carne podrida, la cual estaba lentamente y sutilmente cambiando su olor de carne fresca podrida, carne muy podrida, carne casi seca podrida a carne seca podrida emitiendo un olor dulce mezclado con podrido. En este día estuvimos en la etapa de ‘carne podrida ya casi secándose con un toque de dulce.’
‘Perdón el olorcito,’ le explique a mi mamá, ‘parece que algún animalito decidió vivir y morir en la maquina de mi auto.’
Tan fuerte que fue el aroma que nos tocó ir todo el viaje con las ventanas abiertas, subiendo al Antisana con sus vientos helados, nosotros temblando del frio dentro del auto.
Paré en una parte de la montaña en la cual se forma un enorme cañón muy alto, dos paredes de roca a los lados donde dicen que anidan los cóndores y salimos del auto, aliviados de escapar del olor por un momento.
De pronto apareció flotando en el horizonte un enorme pájaro con alas rectas y sus dedos abiertos al final de las alas. Cogí los binoculares y vi el collar blanco.
‘¡Cóndor!’ grité y pasé los binoculares a mi mamá.
De pronto aparecieron 3 cóndores más en el horizonte y volaban hacia nosotros hasta que estuvieron sobre nuestras cabezas, volando en círculo. Vinieron mas, y mas hasta que contamos 21 cóndores ese día.
Regresamos a Quito muy felices, brillando las caras del frío y la emoción de haber visto 21 cóndores, creo que gracias a un ratoncito muerto en la maquina del auto que con su olor como imán llegaron estos hermosos cóndores… .