jueves, 11 de octubre de 2018


AVES QUITO PARTICIPÓ 
EN EL ECUADOR BIRD FAIR EN CUENCA!
Por Fernanda Salazar Vaca



Aves Quito, al participar en la Ecuador Bird Fair 2018 los días 13 al 16 de septiembre del 2018 en la ciudad de Cuenca, mostró su labor como colectivo voluntario a favor de la observación de aves y la conservación de hábitats a nivel de Quito.










Parque Pumapungo












Lined-cheeked Spinetail (Cranioleuca antisiensis)
Foto: Fernanda Salazar

Aunque no había tantos visitantes como habíamos esperado, guías de aviturismo y artistas nos visitaron y conversamos sobre las aves de sus parques. Además, junto con Jorge Bedoya, enseñamos a varios interesados sobre detalles de nuestra avifauna citadina e incentivamos la observación de aves como actividad que se lo puede hacer en Cuenca.

Dentro de las charlas magistrales tuvimos la oportunidad de escuchar a Paul Greenfield, reconocido ilustrador de aves,  quien nos contó cómo comenzó sus observaciones en el Ecuador y cómo después de 20 años de un gran esfuerzo logró publicar su libro “Birds of Ecuador” con Robert Ridgely.

Aquí algunas ideas transmitidas por Paul:
1.                   A sus 22 años empezó a ver aves con mayor detalle pero desde los 4 o 5 años ya lo hacía.
2.                   Sus primeros tours eran de referencias o de amigos, con quienes también iba aprendiendo,
3.                   Sus primeros lugares de pajareo fueron la vía a Chiriboga, Laguna e Limoncocha y la Cascada de San Rafael.
4.                   Cada semana salía con sus colegas, luego aumentaban sus salidas y posteriormente, para ir aprendiendo, salían y se concentraban en grupos específicos (colibríes, hormigueros, etc). Lo que se debería hacer!!
5.                   Fue inspirado por Niels Krabbe, Gustavo Orcés, Fernando Ortiz-Crespo, Ted Parker y Robert Ridgely. Algo interesante es que Orcés lo ayudaba con la información de pieles y Greenfield lo complementaba con el campo.
6.                   La idea de hacer un Libro con Ridgely nació en un Viaje a Chiriboga.
7.                   En 1977 descubrieron el poblado de Mindo.
8.                   Su hermano le enviaba listas y un libro desde Estados Unidos, libro que uso para identificar aves era del extranjero y se basaba en descripciones complejas y SIN ILUSTRACIONES.

Además, nos contó cómo era visto Ecuador en su época.
1.                   No existían lugares de pajareo …ni pajareros!!
2.                   El birdwatching a veces se convertía en un cosa sospechosaL
3.                   No había información sobre las aves o era difícil de conseguir
4.                   Algunas personas pensaban que Ecuador era un país africano
Finalmente, hoy el aviturismo ha crecido conjuntamente con la cantidad de pajareros:
5.                   El aviturismo es activo-interactivo  donde lo importante es ver aves y no el exceso de información.
6.                   El llamado “citi-turista” no regresa, pero el avi-turista sí puede regresar.
7.                   No hay nada documentado de que los bebederos produzcan efectos negativos sobre los colibríes.
8.                   El papel de los bebederos en la educación ambiental es importantísimo. Las personas pueden ver las aves y apreciar esa biodiversidad.
9.                   Nunca todos los colibríes van a ir a los bebederos.
10.                La estrategia de aviturismo nació en Cuenca pero al parecer esta archivado o no se lo aplica del todo.
11.                La actividad de observar aves ha crecido de tal manera que ahora existen actividades como la Reunión Ecuatoriana de Ornitología, Conteos navideños, Festivales, Colectivos de Observadores de aves e incluso se ha creado el Comité de Registros Ecuatorianos.

Prácticamente, Paul Greenfield realizó muchas salidas al campo para observar aves, estudiarlas e identificarlas. Algo que todo buen pajarero de alto nivel lo hace. Este es un ejemplo a seguir en la tarea, hobby, trabajo, afición de observar aves.

En adición, Sandy Espinoza, con su charla sobre Jardines Amigables, como una propuesta en la lucha contra el Cambio Climático en la ciudad de Quito nos contó que en las ciudades se forman “Islas de calor Urbana” que son lugares donde existe urbanización en grandes extensiones, uso masivo de coches y falta de áreas verdes que proveen de oxígeno para respirar; estos tres factores provocan la acumulación y concentración de calor impidiendo que bajen las temperaturas. Por ello la recuperación de las áreas verdes para la generación de oxígeno usando plantas nativas es vital en la ciudad para regular o equilibrar este problema. Además, los beneficios de las plantas nativas en estos jardines amigables son: absorción de CO2, generación de O2, amortiguamiento de la temperatura del ambiente, atracción de flora y fauna, y aquí como ejemplo, las aves quienes cumplen el papel de dispersar semillas y polinizar flores. Finalmente Sandy nos mostró un video corto sobre las especies presentes en su jardín como Pinchaflor Negro, Huirachuro, Picocono Cinéreo, Tangara Azuleja, , Riccha o Tangara Azuli-amarilla, pájaro brujo, mirlo entre otros. 

Así, nos motivó a que los jardines amigables serán una buena opción para recuperar nuestro patrimonio natural en la ciudad.

En el último día de la feria Aves Quito propuso como actividad adjunta una salida para los asistentes del Ecuador Bird Fair para observar aves en libertad en Pumapungo: Museo arqueológico donde se asentaron los Cañaris, luego se convirtió en un fuerte militar Inca y hoy, en la actualidad, se puede divisar restos del mismo. A pesar de que una mínima parte de este sitio es usado para mantener especies de aves en cautiverio por tráfico, la diversidad de especies de plantas que tiene el jardín etnobotánico lo convierte en un buen refugio para aves urbanas Cuencanas. Y un dato interesante: al Huirachuro en Cuenca lo llaman CHUGO!.
La lista de aves registrada la pueden ver aqui:

https://ebird.org/view/checklist/S49125546


Mirlo Chiguanco (Turdus chiguanco) luce menos negro y Mirlo Grande (Turdus fuscater) que es más negro. 
Ambas especies presentes en la bella Cuenca. 












White-cheeked Pintail (Anas bahamensis)
Foto: Fernanda Salazar












Croaking Ground Dove (Columbina cruziana)  
Foto: Fernanda Salazar











El amarillito  Grano de Oro o Pinzón Azafranado (Sicalis flaveola). 
Foto: Fernanda Salazar 












Campantes lucían los Fulvous –Whistling Duck (Dendrocygna bicolor). 
Foto: Fernanda Salazar

El día de la salida,  guías de aves, aficionados y neófitos nos acompañaron, inclusive, Sandy Espinoza, nos contaba sobre algunas plantas nativas. Una mezcla de flora y fauna inseparable.
Creemos que se ha sembrado una pequeña semilla en Cuenca para la Observación de aves y anhelamos que poco a poco el interés siga creciendo para recuperar el patrimonio natural urbano aspirando que, tal vez un Aves Cuenca, asome por ahí!!!.



martes, 9 de octubre de 2018

Memorias del I Curso Gratuito: Introducción a la observación e identificación de aves urbanas de Quito

El pasado domingo 30 de septiembre del 2018, el colectivo AVES QUITO celebrando su 4to año de existencia brindó la posibilidad a casi una treintena de personas a participar del I Curso Gratuito: Introducción a la observación e identificación de aves urbanas de Quito. En el cual participaron jóvenes y adultos capitalinos para aprender desde cero acerca de esta maravillosa actividad: la observación de aves.


Daniel Arias el instructor del curso junto a María Fernanda Salazar, Maartje Musschenga, Héctor Cadena y Alex Boas todos miembros del colectivo fueron quienes mostraron a los asistentes a identificar varias especies de aves en el Jardín Botánico de Quito, ubicado en el Parque de La Carolina al norte de la ciudad.

El curso se llevó a cabo los días sábado 29 y domingo 30 de septiembre del 2018 en las instalaciones del INABIO (Instituto Nacional de Biodiversidad) muy bien ubicado a lado del Jardín Botánico de Quito.  Este es uno de los parques urbanos con mayor cantidad de especies de aves registradas. Este lugar cuenta con casi 150 especies de aves observadas entre residentes, migratorias y vagrantes


En palabras de Adriana Soto, una de las participantes:

"(El curso) lo pudimos disfrutar y aprovechar, con un buen logrado balance entre lo global y lo local, entre sustento teórico y recomendaciones prácticas, entre sesiones en el INABIO y observaciones en el Jardín Botánico.

Daniel es uno de los jóvenes líderes clave de Aves Quito que incita a convertir el hobby de la observación de aves en una pasión.

Los participantes tenemos ahora más herramientas para maravillarnos, disfrutar y conservar la avifauna del biodiverso Ecuador."

Los asistentes tuvieron la oportunidad de aprender sobre las razones principales para observar aves, los beneficios que trae a la salud así como descubrir aspectos sobre la historia natural, taxonomía, herramientas y recursos para observar a estos magníficos seres alados.



El curso, con su aporte teórico, se centró en enseñar a los participantes las astucias para realizar una correcta identificación visual y auditiva de las aves que fácilmente se pueden observar en Quito y sus parques urbanos. Además los participantes pudieron conocer y aprender sobre las 40 especies de aves más fáciles de observar. Entre ellas, especies bastante conocidas por los quiteños como el Quinde Herrero (Colibri coruscans), Pájaro Brujo (Pyrocephalus rubinus) o el Huiracchuro (Pheucticus chrysogaster) pero también se habló sobre otras menos conocidas como las Monjas Pechiamarilla y Aliblanca (Atlapetes latinuchus y Atlapetes leucopterus), el Quinde Soldado (Chaetocercus mulsant) y el Pues-pues (Synallaxys azarae).


En la parte de campo se realizó una salida de observación temprano en la mañana del domingo. En la cual su pudieron poner ya en práctica algunos de los conocimientos aprendidos previamente. Los asistentes tuvieron la gran oportunidad de observar aves de cerca en el Jardín Botánico de Quito junto a Maartje, Héctor, Alex y Daniel miembros del colectivo con vasta experiencia en el campo.



El curso culminó con una pequeña introducción al uso de la herramienta eBird (www.ebird.org), la cual permite a los usuarios "pajareros" subir sus registros al Internet, guardar fotos y grabaciones de las aves que observan, compartir sus registros con otras personas y estudiar la distribución en mapas de todas las especies de aves y de los lugares más importantes para realizar observación de aves en una localidad. Además de esto los usuarios y sus registros aportan al desarrollo de la ciencia ciudadana, ya que sus datos sirven como apoyo a investigaciones realizadas por científicos de todo el mundo.

Debido a la excelente acogida que tuvo el curso el colectivo AVES QUITO volverá a dictar este tipo de cursos gratuitos que ponen en valor a la avifauna local y que brindan la posibilidad a los quiteños de disfrutar de su patrimonio natural.

El colectivo AVES QUITO, con su slogan: "La conservación empieza en la ciudad", invita al público en general a seguir sumándose a estas iniciativas.



El colectivo agradece profundamente el apoyo de:

-INABIO
-Jardín Botánico de Quito


miércoles, 19 de septiembre de 2018

Exposición Fotográfica Imaginario Social de las Aves


CONTEXTO DE LA EXPOSICIÓN
Las aves urbanas constituyen parte del imaginario social de las personas. El escuchar o ver todos los días las aves más comunes como mirlos, tórtolas, gorriones y quindes en la ciudad de Quito,  se fija en la mente de las personas de manera consiente o inconsciente. Esta presencia de las aves en las mentes podría verse reflejada en las expresiones artísticas urbanas como esculturas, pinturas o dibujos en paredes y las calles.
Estas expresiones artísticas podrían sugerir como las personas en especial jóvenes ven a las aves o la naturaleza dentro de sus vidas.
Mediante esta participación de la gente, al buscar y fotografiar lugares donde se halle impregnado el arte de las aves,  se pretende valorizar ese recurso artístico y natural, quizá, para en un futuro muy cercano, considerar este arte urbano “natural” como una opción de ornamento citadino. De esta manera incentivar a colectivos o líderes barriales para que se animen a adornar la ciudad en base a ésta técnicas de murales.
OBJETIVOS


  • Dar a conocer la relación entre aves y/o naturaleza y seres humanos a través del arte urbano.
  • Motivar el uso del patrimonio natural y su relación con la gente para el desarrollo del arte urbano como ornamento en las fachadas de la ciudad de Quito.
  • Fomentar el arte en los espacios públicos con temáticas de concienciación.


MODALIDAD
  • Fotografías de pinturas o dibujos de aves que se encuentren en calles y paredes o esculturas y monumentos que formen parte de parques, plazas o edificios y que sean tomadas con cualquier tipo de cámara compacta, bridge o reflex, tablets y celulares.
  • Las fotografías enviadas se compartirán en nuestra página de Facebook Aves Quito para que entren a votación del público, las 20 fotos con más likes serán seleccionadas para la exposición durante la Feria de las Aves Quito, en el marco del Festival Mundial de las Aves de la siguiente manera: 10 fotografías (en orden con más likes) serán impresas por Aves Quito y las otras 10 fotografías (en orden con menos likes) serán impresas por sus autores de manera opcional y para que sean expuestas en el mismo festival.

CÓMO PARTICIPAR
  • La fotografía debe corresponder a una pared o muro, escultura que este expuesto al público (que la gente puede visualizarlo) con temática de AVES y NATURALEZA, pero siempre incluido aves o que sugiera claramente su presencia y que se encuentren dentro de Quito y sus valles aledaños.
  • La fotografía debe constar ya sea con esquemas, bosquejos, dibujos, murales, pinturas (aves pintadas) con cierto grado de complejidad y detalle en la obra dibujada.
  • Los participantes deben ser mayores de 18 años.
  • Se recibirá 1 fotografía por participante.
  • Las fotografías deben estar en formato jpg y tener un tamaño mínimo de 2000 x 3000 pixeles.
  • Las fotos deben indicar el nombre del autor, sitio donde fue tomada (dirección con calles y número, barrio o sector y referencia), tipo de expresión artística (pintura, dibujo o escultura) y fecha en que fue tomada.
  • Las fotos deben tener un párrafo que incluya una frase, mensaje o acertijo que invite a la contemplación de la fotografía, al humor quiteño, o una descripción creativa (máximo 100 caracteres) que indique una relación entre la vida del ave y la vida del ciudadano quiteño.
  • Las fotografías deben ser originales y de propiedad del participante, no se permitirán fotomontajes.
  • Llenar el formulario de inscripción https://goo.gl/forms/2f3VmSxX9L8mFr7Z2
  • Enviar las fotos al correo electrónico avesquito@gmail.com con las especificaciones antes detalladas.


FECHAS
  • Recepción de fotografías: 26 de septiembre - 10 octubre del 2018 
  • Subida de fotografías a Facebook: 11-12 octubre
  • Votación por parte del público: 11 – 20 de octubre 
  • Comunicado a quienes fueron seleccionados: 23 de octubre
  • Exposición de Fotografías: Feria de las Aves Quito que se realizará el sábado 27 de octubre
AUTORÍA
Aves Quito asume que los participantes son los autores de las fotografías enviadas y no nos responsabilizamos por la violación de los derechos de autor. 
Los participantes aceptan que no recibirán retribución económica por sus fotografías y están de acuerdo en que estas sean usadas en futuros eventos y publicaciones, en caso de usarse alguna imagen se incluirán los respectivos créditos del autor.
Las fotografías formarán parte de la Exposición Itinerante Quito Tiene Alas.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Pajareando previo al trabajo: encuentros y sorpresas

Por Héctor Cadena

Usualmente entro al encierro de la oficina a las 8:00, pero por inicio de clases de los mocosos esta semana ingresé a las 9:30. La costumbre me hizo estar fuera de casa a la hora usual, pero qué hacía una hora y media para no estar en mi oficina? Mi trabajo está junto al parque de El Ejido; mientras atravesaba lentamente y pensativamente el parque en bicicleta, me distraje con un mirlo muy esbelto forrajeando en el suelo y en mi mente dibujé una línea en todo su dorso como la última charla de Gonzalo Nazati en el INABIO. Si hubiera tenido a disposición una hoja y un lápiz habría tenido un buen pasatiempo. Pero de inmediato una Tortolita Orejuda aterrizó cerca, la luz del sol irradiaba sobre su cabeza develando un azul en su corona pocas veces notado. Avancé un poco más y esta vez no fue una distracción visual sino sonora la que llamó mi atención. Era un chasquido casi metálico;  muchos ya sabrán que quién vocalizaba era el Quinde Herrero. Traté de buscarlo sin éxito; su percha era muy alta y el sol cegaba mis ojos. Me permití disfrutar de su canto. Al tiempo y algo más distante de mi ubicación oí un sonido no familiar para mi, bueno tampoco estoy muy familiarizado con los cantos…me acerqué hacia la fuente del sonido, con mis ojos sondeaba entre las hojas de la copa de un árbol, cuando lo vi, o mejor dicho la vi, una hembra de..mmm.. ahí si me ganó el nombre vernáculo, pero su cuerpecito redondito, su vientre amarillo y una frente azulada delataban a Euphonia cyanocephala. Pensaba en los ausentes de la mañana cuando un canto me llamó por su propio nombre, kili kili kili, regresé rápidamente mi mirada y muy alto sobre los arboles un Quilico se elevaba y bajaba en picada.

José María indicando un Quilico en El Ejido

Rápidamente pedaleé hacia él y fue más grata mi sorpresa; no solo era una especie más a mi lista matutina, eran dos! El Quilico vocalizaba muy enojado ante la presencia de una rapaz más grande, pero no tenía mis binoculares para ver ese gran bulto posado en una de las ramas más altas de un eucalipto. Ante el insistente chillido del Quilico la otra rapaz se volteó y la radiante luz del sol me permitió evidenciar una espalda rojiza. Sin duda era un visitante de los Pichinchas y por uno de mis mentores, Tjitte de Vries, debo decir que era un Buteo poecilochrus pero formalmente y en corto… era un Geranoaetus polyosoma o Gavilán Variable.

Aunque usted no lo crea, en este árbol está perchado un gavilán
Mi mirada se distrajo brevemente por una agraciada fémina que me miraba con curiosidad por mi atenta mirada al cielo. Agraciadas chicas en la ciudad hay varias, pero no es frecuente una rapaz tan grande, así que después de una breve sonrisa, regresé mi vista al árbol... Fue muy tarde; la rapaz ya había cambiado de percha y por más que la busqué no la volví a ver ni a ella…Emprendí mi ida al trabajo, ya había pasado más de una hora. En el camino varios extranjeros convivían con nativos: palomas de castilla junto a tórtolas orejudas buscaban comida entre el césped.

 Los foráneos y los nativos compartiendo el agua

Me siento en mi oficina y miro por mi ventana, mi imaginación dibuja un halcón peregrino posándose al borde de mi ventana, o desearía un guácharo frente a mi edificio, pero no hay nada por el momento, debo empezar con mi labor.

lunes, 23 de julio de 2018

Aves mágicas


Los colibríes o quindes son las aves favoritas de cada turista extranjero que visita Ecuador. Es imposible no enamorarse de estas aves ¨casi sobrenaturales¨, como las nombró Fernando Ortiz, biólogo pionero ecuatoriano. Ortiz también sugirió renombrar a América como ¨La Tierra del Colibrí¨ o ¨Colibria¨ pues consideró América un nombre equivocado, mientras que  Colibria  ¨conmemoraría a un rasgo único de América, no compartido con ningún otro continente: solo aquí se dan estas avecitas minúsculas, vivaces, brillantes, vertiginosas y poéticas¨. Colibríes están presentes en prácticamente todo el continente, desde el frío Canadá y Alaska hasta las islas Juan Fernández, a 700 km de la costa de Chile. Además, cada tribu americana tiene un nombre nativo para estas aves: quinde (kinti) en Quichua, guanumbi en Guaraní, huitzitzil en Nahuatl, entre otros.

¿Ya has leído el libro ´Los Colibríes, Historia natural de unas aves casi sobrenaturales´ de F. Ortiz Crespo? Lo recomiendo para todos interesados en estas maravillas aladas. A continuación te cuento lo más interesante sobre los quindes.

El mundo de los colibríes

Sabías que:

1) Los colibríes, a pesar de ser pequeñitos, viven un tiempo considerable. Un individuo de la especie Colibrí Gorgirrubí (Archilochus colubris) vivió seis años y tres meses y un individuo de Colibrí Coliancho (Selasphorus platycerus) hasta siete años y un mes. Lamentablemente a causa de la falta de estudios para determinar su longevidad, aún se desconoce la edad máxima de muchas especies de colibríes.

2) Especies que viven en ambientes fríos, como el Estrellita ecuatoriana (Oreotrochilus chimborazo), bajan durante la noche su metabolismo, su temperatura corporal, el consumo de oxígeno y el consiguiente gasto energético. Este proceso se llama torpor o letargo. De este modo, si un colibrí no ha comido suficiente durante el día, podrá sobrevivir la noche. 

3) Los quindes no tienen preferencia innata para el color rojo, aun si la mayoría de las flores que visitan son rojas. Aprenden rápido a asociar un color con una fuente de alimento en una zona, y consecuentemente tienden a preferir ese color.

4) Los colibríes no solo obtienen carbohidratos (glúcidos) del néctar, también lo hacen de otras fuentes. En Norteamérica se ha visto colibríes tomando savia de árboles desde agujeros perforados por pájaros carpinteros. Otros registros reportaron colibríes tomando jugo de uvas o de excreciones azucaradas de insectos Homópteros (cigarras, pulgones y cochinillas). 

5) Algunas especies de colibríes forman leks: agrupaciones de machos con territorios individuales pequeños adyacentes donde ¨cantan¨ (no es el típico canto de un paseriforme pero sonidos chirriantes) y ejecutan comportamientos rituales para atraer y competir por hembras. Los ermitaños como el Phaethornis superciliosus son especies con estos comportamientos de exhibición sexual.

6) ¡Es difícil de creer, pero estas aves minúsculas también migran! La especie Colibrí de Allen (Selasphorus sasin) se desplaza desde el norte de Estados Unidos y Canadá hasta California y México, una distancia de aproximadamente 4320 km. Esto representaría que un humano volase hasta la Luna. Increíble, ¿no?
En Ecuador no hay migratorios de largas distancias, pero sí hay registros de especies que migran desde altitudes bajas a altas, o vice versa, en busca de alimentos. Ejemplos son el Zamarrito Pechinegro (Eriocnemis nigrivestis) y el Estrellita Esmeraldeña (Chaetocercus berlepschi), dos especies endémicas y raras. 

Colibríes en Quito

En todo Ecuador existen 133 especies de colibríes. En Quito, en el Conteo Navideño del 2017, fueron registradas 14 especies. A continuación te presentaré las más comunes e interesantes de nuestra ciudad.

El quinde más común en Quito es Colibri coruscans o Quinde Herrero, nombre que recibe por su llamado metálico que parece el de un herrero golpeando metal. Es una especie muy territorial. He monitoreado algunos nidos de esta especie en Quito y alrededores. Es muy versátil: construye sus nidos incluso en puertas de departamentos y calefones. Para construir su nido usa fibras vegetales, flores secas, plumas, musgo, pelos y fibras sintéticas y de arañas. Pone dos hermosos huevos blancos y los pichones se quedan un poco más de tres semanas en el nido. Cuando salen del nido, la madre sigue alimentando a sus bebés por unas 2 semanas más.

Quinde Herrero descansando










Herrero defendiendo su territorio
Foto: Julie Watson












Otro colibrí común en Quito es el Quinde Colilarga (Lesbia victoriae). El macho tiene una hermosa cola larga y en la hembra es más corta. Esta especie produce sonidos mecánicos utilizando sus alas y cola. Es bastante común en parques y especialmente en el Jardín Botánico. No es territorial como el Herrero.

Quinde Colilarga hembra









Macho Colilarga
Foto: Daniel Arias










El Colibrí Picoespada (Ensifera ensifera) es una joya que puedes apreciar en Quito. Es el único colibrí cuyo pico es más largo que su cuerpo. Su flores favoritas son la del Taxo silvestre (Passiflora sp.) y del Guanto (Brugmansia/Datura sp.), sí, justamente esa que te hace volar como un colibrí....Se la puede observar en Yanacocha, Hacienda Rumiloma y de vez en cuando aparece en otros lados.

Colibrí Picoespada










En vuelo
Foto: Daniel Arias









El Colibrí Gigante (Patagona gigas) es uno de mis favoritos. Cuando lo vi volar por primera vez pensé que era una tórtola por su tamaño y lento batir de alas (solamente 15 batidos por segundo). Y ahora, después de observarlo tantas veces, aún me emociono al verlo volando con sus alas de hada. Su cuerpo grande contrasta con su llamado, un delicado ¨píp¨. Lo puedes encontrar en áreas secas como el valle de Guayllabamba, Tambo Cóndor en la vía al Antisana, pero también en medio de la ciudad, en el barrio Orquídeas y Jardín del Valle. Su flor favorita es la del Penco.

Colibrí Gigante tomando su flor favorita
Foto: Héctor Cadena




Colibrí Gigante
Foto: Julie Watson













En el otro extremo de tamaño está el Estrellita Ventriblanca (Chaetocercus mulsant), un ave enana que también se la puede ver en Quito, especialmente en el valle de Tumbaco. Días atrás, observando aves en una quinta en Tumbaco, vi volar una criatura tan chiquita que primero pensé en algún tipo de insecto. Luego de observarla por unos minutos me di cuenta que era un Estrellita Ventriblanca!  Se llama también ¨Quinde bunga¨ porque su vuelo es como el de un abejorro: su batido alar es el más rápido conocido (80 veces por segundo). Este vuelo zumbido podría ser para confundir a los colibríes más grandes y así evitar la competencia y agresión.

Estrellita Ventriblanca hembra










Ventriblanca macho
Foto: Julie Watson












Disfrutar de colibríes en jardín o balcón

Muchas personas disfrutan de ver colibríes cerca en su jardín, para ello lo mejor es plantar flores nativas llamativas que atraen a los quindes. Ejemplos son el Chocho silvestre y Bomareas; si no las encuentras también sirven las Aretes (Fuchsia sp.). Si no puedes poner plantas, compra un bebedero, pero esto requiere también de gran responsabilidad de cuidado. Para el agua azucarada mezclas una parte de azúcar con cuatro de agua, lo pones a hervir por un rato hasta que se disuelva el azúcar, luego a enfriar y poner en el bebedero. Es primordial limpiar el bebedero con frecuencia, cada 3-4 días. ¡No vas a querer enfermar a los colibríes!

Si es en la naturaleza o en tu jardín o patio, hay muchas formas de disfrutar de estas aves tan especiales, ¡casi sobrenaturales!


jueves, 5 de julio de 2018

Resumen charla de junio Carles Barriocanal


Por Maartje Musschenga y Héctor Cadena

Carles Barriocanal, profesor de la Universidad de Barcelona, después de un terrible retraso por parte de TAME, llegó al INABIO el jueves pasado. Su vuelo desde el Coca, debía llegar ya a la una de la tarde, pero se retrasó el vuelo sin dar información detallada a los pasajeros. La charla planificada para las 18h00 recién pudo darse inicio a las 19h30. Carles venía de una investigación en el Parque Nacional Yasuní y se dio espacio en su apretada agenda para compartir con Aves Quito sus conocimientos.
 Mientras esperábamos a Carles, Fernanda Salazar nos participaba de sus fotografías e información sobre Antisanilla y sus habitantes alados. 

A continuación Carles dio una charla muy interesante y animada, ¡todos los asistentes estuvimos contentos de haberlo esperado!
El tema de la charla central fue ¨El Anillamiento: Técnica de conocimiento de la biología y la distribución de las aves más allá del estudio de la migración. ¿Qué hemos aprendido en el sur de Europa?¨
 
Foto cortesía del INABIO

Primero nos contó las generalidades de la técnica de anillamiento. Capturar aves y colocarles anillos metálicos, tiene muchas ventajas, por ejemplo: podemos anotar datos sobre el ave como sexo, edad, peso, cantidad de grasa (estado migratorio), información biométrica y estado físico. Si recapturamos al ave, podemos hacer un seguimiento de esos datos. Además, podemos estudiar aves en momentos en que son difíciles de observar, como en la migración o el periodo pos-reproductor (tiempo de muda). 

Con el método de anillamiento se puede conocer la ruta de migración de una especie, lo que es esencial para su conservación. Sin embargo hay mucho más que se ha descubierto mediante este método. Carles ha hecho muchas investigaciones en el desierto de Zágora en Marruecos, donde pasan las aves en su migración entre Europa y África, ahí descubrió que las aves no vuelan día y noche durante la migración, pero que vuelan en la noche, se esconden y descansan durante el día. 

Otro descubrimiento fue que especies del mismo género difieren en sus estrategias migratorias; por ejemplo hay especies que evitan el Mar Mediterráneo y lo cruzan por Gibraltar, el punto más estrecho entre los dos continentes. Otras no lo evitan y lo cruzan sin problemas. 

En los últimos años, efectos del cambio climático se muestran en los datos de anillamiento y recaptura. Parece que ahora las aves migran menos: no toda la población viaja o las distancias ahora son más cortas, porque ya no es tan necesario´escapar´ de un ambiente extremamente frío y sin alimento. Carles también contó que algunas especies son capturadas menos en las redes y otras más.

Las Islas Baleares, en el Mar Mediterráneo, son un lugar de descanso para aves migratorias en su ruta Europa-África. Durante 23 años científicos han recolectado datos ahí. Esos revelan que en los últimos años, durante la primavera, algunas especies de aves están llegando en una fecha más temprana a las islas. Esto es porque la primavera se está adelantando en muchos lugares, como España, debido al cambio climático.

Si la primavera se adelanta, el pico en disponibilidad de orugas también se adelanta. Este periodo es vital para los progenitores que deben alimentar a sus pichones. Si estas aves no llegan a tiempo, deben criar sus pichones cuando el pico en disponibilidad haya pasado. Viendo los datos, parece que algunas especies ya se están adaptando y están llegando más temprano a Europa. Sin embargo, algunas especies aún no lo hacen y si no logran adaptarse, podrían disminuir sus poblaciones en el futuro, esto es un ejemplo de micro evolución.

Gansos de nieve iniciando su viaje al sur

Finalmente Carles mencionó que Ecuador está en la ruta de dos grandes migraciones: de norte a sur (boreal), y de sur a norte (austral) y que ahí hay muchas cosas interesantes para estudiar. Además, nos animó a formar grupos de anillamiento e investigar el fascinante mundo de las aves y sus migraciones.

Después de escuchar la charla, se evidencia la necesidad de una organización rectora para el anillamiento como lo es en Europa ¨Euring¨. Ya es hora que las entidades gubernamentales como el Ministerio del Ambiente (MAE) y la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) tomen cartas en el asunto y formen una oficina de anillamiento en Ecuador, que estimule, regule y coordine el anillamiento como herramienta indispensable para generar más conocimiento y con ello una conservación de las aves más eficiente.