lunes, 13 de enero de 2020

Mi experiencia en el 6to Conteo Navideño de Aves de Quito

Son las 5:00 de la mañana de un domingo 15 de diciembre del 2019. Suena mi despertador y ni siquiera se me ocurre aplazar la alarma. Me visto con ropa abrigada de colores tierra y zapatos cómodos. En mi mochila llevo mis binoculares, mi cámara de fotos, mi botella reusable llena de agua y algunos sándwiches para más tarde. Es un domingo de diciembre un poco brumoso y frío. Todos los participantes nos reunimos en el punto de encuentro, luego nos dirigimos al Cañón del Río San Pedro donde empezará el 6to Conteo Navideño de Aves de Quito correspondiente a la Ruta 8. Somos tres personas, Erika a quién conocimos el día anterior en el INABIO durante la charla de apertura, Daniel quien es nuestro líder de ruta y yo. Estoy ansiosa por empezar y sumergirme en esta aventura. 

A las 6:00 de la mañana, una vez en el cañón inicio mi lista de aves utilizando la aplicación llamada “e-Bird”, allí registro datos importantes como fecha de inicio, hora, ubicación, clima y altura. ¡Me siento toda una científica ciudadana contribuyendo con mi granito de arena a esta causa! Debo registrar a los individuos de cada especie de ave observada con una gran responsabilidad, ya que con los datos que recopilemos durante este censo, científicos ecuatorianos estudiarán a las poblaciones de aves urbanas de la ciudad de Quito.

Erika y yo, iniciando el conteo en el Cañón del Río San Pedro - Foto por: Daniel Arias.
Cañón del Río San Pedro - Conocoto - Foto por: Daniel Arias.

Un coro matutino nos da la bienvenida y nuestro líder de ruta, Daniel, se apresura a identificar a cada uno de los miembros de esta sinfonía alada. Existe un sonido especial producido por un ave que se escucha tan cercano que empezamos a mirar detalladamente cada arbusto, sin poder encontrarlo. Mientras lo seguimos buscando, Daniel nos muestra en su celular una imagen muy clara del ave que estamos escuchando. La imagen proviene de la aplicación gratuita llamada “Merlin” donde además de existir varias fotografías de esta especie también nos permite escuchar una grabación de su canto. Al hacerlo el ave responde inmediatamente. Siento que pronto vamos a poder verla. Esperamos unos segundos más y nuestra paciencia tiene su recompensa: entre arbustos y casi al nivel del suelo vemos salir al Matorralero Cejigrís (Arremon assimilis). No es necesario sacar mis binoculares, el ave está tan cerca que puedo distinguir sus colores y formas a simple vista. Se parece a un gorrión, tiene una garganta blanca, cejas grises y alas color verde oliva. Es realmente inspirador, estamos completamente conectados con la naturaleza y sorprendidos observando cada detalle de esta hermosa ave.
App Merlin en acción - Foto por: Jennifer Romero.

Matorralero Cejigrís (Arremon assimilis- Foto por: Ronny Matamoros.

Nos despedimos de nuestro primer registro. Seguimos caminando por el cañón, y observamos otras especies de aves como: gallinazos, gorriones, mirlos, colibríes “guerreros” (solo pasaban peleando con sus adversarios), un precioso vaquero brilloso, dos tangaras pechicanelas, las cuales me roban el aliento, son muy hermosas. La lista continua entre pájaros brujos, pirangas rojas y un colaespina de Azara. ¡Guau! Esto es maravilloso.

Quinde Herrero (Colibri coruscans) - Foto por: Jennifer Romero.

Alrededor de las 9:00 de la mañana siento que el tiempo no ha pasado. Es hora de recibir la visita de una participante muy especial, mi sobrina Isabella. Ella tiene apenas 6 años, de hecho, es el día de su cumpleaños y qué mejor regalo que una pajareada urbana con su tía aventurera. Isabella rápidamente se une a nuestro equipo y con la ayuda de un telescopio empieza a observar en detalle a un llamativo Quilico (Falco sparverius). Le pido que me describa en voz alta lo que ella ve: “tamaño parecido a un mirlo, con pico grueso y garras largas” me dice. El ejercicio de describir con la voz al ave que uno ve hace que sea más fácil recordar y conectar con el ave. Luego hicimos lo mismo con una torcaza y un mirlo. Isabella sonríe y disfruta cada segundo, a pesar del sol intenso, está decidida a encontrar más aves.


                                         
Posteriormente nos dirigimos al Reservorio de Guangopolo, un humedal artificial de casi 8  hectáreas de superficie. Allí nos reciben varias especies de patos, golondrinas y muchos pinzones sabaneros azafranados (Sicalis flaveola). Podríamos quedarnos aquí todo el día, es un sitio especial ya que en los últimos años se ha convertido en un refugio para muchas aves residentes e incluso varias especies migratorias las cuales viajan miles de kilómetros desde EE. UU. y Canadá para evitar el frío invierno boreal. Por estas razones es importante que este sitio sea conservado y cuidado. Es hora del almuerzo, recargamos energías, nos despedimos de Erika e Isabella con la promesa de organizar muy pronto una nueva pajareada juntas.

Anade Cariblanco (Anas bahamensis) - Foto por: Jennifer Romero.
Daniel, Isabella,yo y Erika observando patos en el Reservorio de Guangopolo - Foto por: Daniel Arias.
Siendo las 3:00 de la tarde, continuamos con el recorrido, nuestra última parada fue el Parque Metropolitano de La Armenia, entre rayos, truenos y pasos apresurados a causa de una tormenta, fuimos en búsqueda del Carpintero Serrano (Colaptes rivolii). Inicialmente escuchamos a lo lejos su canto, luego lo vimos volar lejanamente, lo perdimos un momento y al fin lo vimos perchado en lo alto de una rama de un viejo pino. Lo vimos exactamente como lo imaginaba: con su peculiar toc-toc subiendo por los troncos de los árboles. Lo observamos durante algunos segundos hasta que la naturaleza con una lluvia torrencial dio por terminado este censo de aves. El hermoso color carmesí de su dorso quedará impreso para siempre en nuestras mentes.

Carpintero Serrano (Colaptes rivolii) - Foto por: Francesco Veronesi.
Una vez terminado el censo llenamos las hojas de registro de especies que serán entregadas al día siguiente a los organizadores de este evento. Los resultados finales serán publicados en el mes de febrero del 2020.

El censo navideño ha finalizado, pero las ganas de seguir pajareando apenas comienzan; esta es la entrada a un nuevo mundo, donde los cantos, los colores y las formas diversas de las aves se entrelazan con sonrisas, nuevos amigos y nuevas rutas por conocer y descubrir.


jueves, 2 de enero de 2020

Conteo Navideño

Primeramente, Aves Quito desea a todos un feliz nuevo año!! 
Para terminar el año 2019, el día 15 de Diciembre Aves Quito organizó el Conteo Navideño urbano de aves. Desde 2015 se lleva a cabo este evento para contar las aves urbanas en diferentes sectores de la ciudad y los valles. Así se puede seguir las poblaciones de las aves quiteñas y saber si están disminuyendo, creciendo o estables. Es un evento de ciencia ciudadana, ya que son voluntarios que cuentan todas las aves en su ruta. 
Mi ruta fue la de Sangolquí; desde el monumento del Choclo por el parque lineal Santa Clara a San Luis Shopping y luego del parque de San Rafael a la Bocatoma, cerca al Puente 9 de la autopista Rumiñahui. De los 10 participantes inscritos, solamente 3 asomaron el día del conteo a las 6 AM. Me imagino que a los otros les costó levantarse tan temprano. 
Empezamos a contar en el parque Santa Clara, un parque pequeño pero lindo a lo largo del Río Santa Clara. Vimos Huiracchuros, Mirlos, Gorriones, Pinchaflores, Pájaros Brujos, Eufonias, y escuchamos a Matorraleros. 
Eufonia Lomidorado macho
Autor: José Paucar
El ave más numerosa de la ruta fue el Quinde Herrero; contamos 90 individuos en un tramo de unos 5 km. Es un ave pequeña pero muy conspicua y fácil de contar porque es muy territorial (por lo general está en un solo lugar) y emite un sonido metálico desde la cima de los árboles. El ave más pequeñita fue una Estrellita Ventriblanca que por suerte detectamos volando, como una abeja, en un Eucalipto. Los Huiracchuros también estaban presentes en grandes cantidades; contamos 30 individuos. En un solo árbol se habían juntado siete de esta ave quiteña tan representativa! También muy bonito fue ver una pareja de Eufonias Lomidorados, por sus colores las ¨estrellas¨ del conteo, que normalmente son  difíciles de ver y solamente los escuchas en lo alto de los arboles. Al medio día llegamos al San Luis, y seguimos nuestra ruta por el Valle de los Chillos en dirección a Capelo. Aquí nos cogió el sol que brillaba muy fuerte y además la gente del Valle pasaba en sus autos con pitos y ruidos, pero continuábamos contando toda ave que escuchábamos o veíamos. A esta hora la mayoría de las aves se había refugiado, entonces pudimos avanzar rápido. Cuando estábamos perdiendo un poco el ánimo, de pronto vi una silueta grande en un árbol seco sobre el Río San Pedro; era un gavilán! Después de tomar fotos y observarlo muy bien, decidimos que podría ser un Gavilán Aliancho, una rapaz migratoria oriundo de Norte América. Posteriormente fue confirmada esta identificación. Llegamos a la Bocatoma cansados pero contentos de haber aprendido mucho y haber contribuido a la ciencia. 
El Gavilán Aliancho
Autor: José Paucar
Juan Guallichico, uno de los participantes y estudiante de la UCE, nos cuenta: ¨El Conteo Navideño de Aves es una actividad educativa muy importante para todo tipo de personas que quieran relacionarse mejor con la observación de aves dentro de la cuidad. Pues permite aprender mejor que tipo de especies frecuentan los alrededores donde viven las personas y como se deben observar y enumerar la variedad de especies, es muy valiosa también en especial para los estudiantes como medio sensibilizador y educativo ya que de esta manera valoraran mejor a las especies de aves que habitan en los espacios verdes urbanos de su ciudad¨.


Julie Watson, líder de ruta en el Sendero Ecológico la Vicentina, nos cuenta sobre su experiencia en esa ruta:
¨Llegamos al punto de encuentro en La Vicentina Baja; solamente 2 personas de la lista (lideres) y 2 amigos, nadie de los 20 inscritos. Sonó un trueno y se abrió el cielo a una tormenta tenaz. Fabio, el coordinador/cuidador del Sendero Ecológico La Vicentina nos llevó a una cueva para escampar. Al cabo de unos minutos nos percatamos que la cueva, en realidad, era un largo y misterioso túnel con agua subterránea corriendo por los lados. Este túnel era bastante peculiar, pues Fabio nos explicó que el mismo había sido construido por los Incas en le época pre-hispánica.
Julie y Fabio en el Túnel pre-hispánico

Cuando la intensidad de la lluvia bajó, salimos del túnel y nos sorprendieron cerca de 20 Huiracchurros mojados disfrutando de un poco de plátano y maíz en uno de los alimentadores. Estuvimos disfrutando de un espectáculo que nos brindaron los Huiracchurros saltando de rama en rama, jugando entre ellos a robarse la comida; cuando de pronto el mismo alimentador fue el punto de encuentro de muchas mas especies de pájaros: un Matorrallero Aliblanca, una Tangara Azul y Amarillo y varios Gorriones y Tórtolas orejuda. 
Huiracchuro macho
autor: Julie Watson

Al terminar la lluvia, pudimos caminar por otros senderos al borde del río Machángara, y tuvimos la suerte de observar una Reinita Crestinegra camuflada en unos arbustos densos. Escuchamos un ´tuit´ que nos hizo regresar la mirada y encontramos a un Torito Chico, y un pequeñito Estrellita Ventriblanca,  chupando el néctar de una flor. Fabio nos mostró varios árboles y frutas que se sembraron en ese lugar unos años atrás para recuperar la flora antigua (nogal, macadamia, aguacate y guaba).

El atardecer nos sorprendió con sus resplendentes colores y el cielo se hizo llamas durante el camino de regreso. Terminamos el día con brillo en nuestros cachetes, eufóricamente felices de la experiencia¨.

En el nuevo año 2020 conoceremos los resultados de todo el conteo en las rutas por todo Quito y sus valles; desde el Ilaló, hasta el parque Metrosur, el Teleférico y el Zoológico Guayllabamba. Además de contribuir a la ciencia, lo más importante fue que muchas personas pudieron acompañarnos por primera vez en la observación de aves. Gracias a todos por levantarse tan temprano un domingo!!


jueves, 26 de septiembre de 2019

Pequeños Piratas Pajareando


La gordísima, casi obesa, señora Mirlo observaba el grupo de niños, desde su rama, riéndose mientras algunos chicos tenían al revés sus binoculares, y otros luchaban para enfocar en ella.
‘Curioso, este grupo de pequeños piratas, pero no hay comida suficiente para ellos en mi jardín’, pensaba, mientras tragaba otra fruta redonda de color morado rosado.

Después les miró un pequeño gorrioncito extrayendo gusanos gordos de la tierra. ‘¿Por qué se emocionan con ese pájaro aburrido chiquito y ‘drab’*?’, se preguntó la señora Mirlo.
*drab (inglés)= monótono, aburrido en color

Señora Mirlo (Turdus fuscater)

A pesar de no ser la mejor hora (14:30), los niños y sus mamas estuvieron muy entusiasmados para ver los diferentes tipos de aves en el jardín botánico.
Después de una mini lección en como usar los binoculares empezamos a practicamos al lado de la lagunita en la entrada, y allí pudimos observar los gordos y contentos mirlos, comiendo la fruta morada. Dando la vuelta a la laguna los niños se emocionaron al ver los gorrioncitos en el césped, buscando gusanos. Después nos paramos en una pequeña colina y los chiquitos piratas estuvieron fascinados por el tamaño de la cola de un Colibrí Colilargo macho. 

Mirlo comiendo fruta

Colibrí Colilargo (Lesbia victoriae)

‘Ahora ya han encontrado algo que vale la pena’ pensó la señora Mirlo.
Al lado de las plantas carnívoras tuvimos la oportunidad de ver una pareja de Jilgueros Encapuchados saltando de rama en rama en un árbol.
‘Casi tan aburridos como los gorriones’, comentó la señora Mirlo.
Pasamos al césped al lado del auditorio donde llegó una familia de Mosqueros Bermellones, mama, papa e hijo, rojo, rosado y blanco. Regresando al punto de encuentro pudieron observar el pico curvado del Pinchaflor Negro pinchando una flor roja.

Mosquero Bermellón joven (Pyrocephalus obscurus)

Pinchaflor Negro (Diglossa humeralis)

El segundo grupo de chicos estuvieron fascinados cuando pudieron observar los ojos rojos del Pinchaflor Enmascarado.
‘Mis ojos son mucho más bonitos!’ dijo Señora Mirlo.

Pinchaflor Enmascarado (Diglossopis cyanea)


Fue un gran placer para mí poder guiar a 2 grupos de niños en el JBQ el sábado 2 de septiembre.
Seguro que va a crecer la población de pajareros jóvenes en Ecuador con este tipo de actividades!

El grupo de Piratas pajareando
Texto: Julie Watson
Fotos: Julie Watson


lunes, 8 de julio de 2019

La Danza del Cóndor


Domingo 7 de julio 2019. El despertador suena a las 5: 30. ¡Demasiado temprano para un domingo! Pero hoy es un día especial;  la esperanza de ver Cóndores en su día nos hace vencer la pereza. Desayunamos rápido, paseamos a nuestras mascotas y cogemos taxi y dos buses para llegar a Tambillo. Ahí nos encontramos con el bus ya con el resto de pajareros emocionados por ir a buscar el símbolo nacional de Ecuador.

Cuando pasamos por Chaupi la neblina se acerca y no permite ver nada del paisaje. El clima sigue así en el Parque Nacional Cotopaxi, nuestro destino. Cuando estamos llegando a la laguna de Limpiopungo alguien grita  “¡Cóndores!”. Rápidamente tomo mis binoculares, que aún están en la mochila, un pecado para cualquier pajarero. Los binoculares siempre deben estar al alcance de la mano. Logro bajar rápido del bus y vemos cuatro Cóndores (Vultur gryphus) volando con un Gavilán Variable (Geranoetus polyosoma) tratando de echarlos de su territorio. Dos de ellos bajan a percharse por unos minutos en una pendiente para luego retomar el vuelo.

Cóndor con su collar blanco
Foto: Carlos Vásquez

Vuelve la neblina y los Cóndores se esconden tras ella. Aprovechamos para hacer una pequeña ceremonia para pedir permiso a la Pachamama de entrar a la montaña. Henry Navarro lidera esta labor, entregamos una ofrenda de pétalos de rosa, maíz y obsidiana, el grupo se siente con energías y el páramo nos corresponde.

Ya en Limpiopungo podemos apreciar a las Gaviotas Andinas (Chroicocephalus serranus) y patos que viven ahí. Siempre me agradan las gaviotas, me recuerdan del mar y de mi patria (Holanda) aunque estemos en pleno páramo. Me gustan sus colores simples pero contrastantes, su carácter atrevido y la bulla que hacen en la colonia.

Mientras rodeamos  la laguna podemos observar nuevamente a los Cóndores. ¡Se forma un grupo de ocho individuos volando! Es casi demasiado bonito observar ocho individuos de esta ave tan rara y en peligro de extinción. Debe haber carroña cerca, quizá un caballo. Los caballos ferales pasan el día comiendo la hierba del páramo en grupos cerca de la laguna.

Foto: Carlos Vásquez

También observamos aves comunes del páramo: un precioso Canastero Flamulado (Asthenes flammulata) cantando con tanta fuerza que su pequeño cuerpo tiembla, las dos especies de Chungüis (Cinclodes albidiventris y C. excelsior), un Pitajo Dorsipardo (Ochthoeca fumicolor) cazando insectos en el aire y macho y hembra del Fringilo de Pecho Cenizo (Phrygilus unicolor).



Chungüi (Cinclodes albidiventris)
Foto: Carlos Vásquez

Varios Patos Andinos (Anas andium) se encuentran forrajeando en la laguna, que esencialmente no es más que un pantano profundo. Es la primera vez que puedo observar tan de cerca su plumaje sutil de diferentes tonos de café arreglado en un patrón de puntos en su pecho ¡Hermosos!

Pato Andino
Foto: Carlos Vásquez

Casi llegando a la mitad del camino detecto otra vez tres reyes de los Andes volando, uno de ellos es un juvenil. Esta vez están sin contraluz y contra la vegetación, lo que resalta el blanco y negro de sus alas y su collar blanco. Como dijo Carlos Vásquez, compañero del grupo, ¨volaban como en coreografía¨. Parece que quieren impresionarnos con su vuelo, tan ágil y suave como si no pesaran nada. Un espectáculo que no olvidas en tu vida.
Cóndores en coreografía
Foto: Carlos Vásquez

Casi completamos el recorrido por la laguna y el camino nos guía a los pequeños islotes donde anidan las Gaviotas Andinas, que en época de reproducción tienen una capucha negra. Por lo menos seis polluelos de diferentes tamaños y plumajes están en sus nidos que no son más que espacios aclarados de vegetación. Dos de los pollos tienen su primera lección de natación entre los islotes.
Gaviota Andina
Foto: Carlos Vásquez

Unos Ligles, nombre onomatopéyico para Vanellus resplendens, están en el páramo como despedida. Es hora de subir al bus y regresar a la vida normal.  El corazón está contento de tanta maravilla.

Foto: Héctor Cadena

Gracias a Edison Ocaña y Héctor Cadena por la guianza, al Colegio de Ciencias Biológicas de la Universidad San Francisco (USFQ) a través de Diego Cisneros por el transporte y a todos los que aportaron. También gracias a las personas que nos acompañaron; además de ver Cóndores fue grato volver a ver amigos pajareros y conocer a nuevos.

martes, 9 de abril de 2019

Resultados 5to Conteo Navideño de Aves Urbano Quito



El 5to Conteo Navideño de Aves Urbano Quito fue organizado por el Colectivo de Observadores de Aves “Aves Quito”, los días 22, 23 y 24 de diciembre del 2018 con el apoyo de Fundación Zoológica del Ecuador, Universidad San Francisco de Quito, Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), Jardín Botánico Quito, Parque Arqueológico Rumipamba, Sendero Ecológico Vicentina, Museo del Agua Yaku, Nature Experiencie, Teleférico de Quito, Parque Guápulo y Museo Interactivo de Ciencias (MIC). Este se realizó dentro de un círculo de 24 km de diámetro de acuerdo a la normativa de la organización estadounidense Audubon Society.

Sus límites fueron:
-Norte: el Parque Metropolitano Bicentenario (antiguo Aeropuerto de Quito)
-Sur: el Parque Lineal Santa Clara en Sangolquí
-Oeste: el Parque Metropolitano Huayrapungo en Chilibulo y Teleférico de Quito
-Este: el Cañón del Río Chiche

Adicionalmente se integró al Zoo de Quito, una zona fuera del círculo pero por importancia de especies y cercanía fue integrada al conteo.

Este conteo cubrió una porción significativa de la ciudad capital del Ecuador, incluyendo parques urbanos, reservorios, quebradas y áreas naturales circundantes donde ocurren remanentes de varios hábitats nativos de la zona: bosque y matorral húmedo interandino, matorral seco interandino, bosque de ceja de montaña, y pajonal y matorral de páramo, siendo su punto más alto el Teleférico de Quito a 4100 msnm y el punto más bajo el Cañón del Chiche con 2300 msnm. La diversidad y sinergia entre estos hábitats y ambientes ofrecen hogar para una gran cantidad de especies de aves.

Se determinaron 14 rutas en las que se realizó un censo de 24 horas (desde las 18:00 del sábado 22 de diciembre del 2018 hasta las 18:00 del domingo 23 de diciembre del 2018) obteniendo los siguientes resultados:

Total de especies: 131 especies
Total de individuos: 3 843 individuos
Total de participantes: 86 personas
Promedio de especies por ruta: 9 especies

1ra Ruta con mayor cantidad de especies
Ruta 1 “Hacienda Rumiloma” con 56 especies
2da Ruta con mayor cantidad de especies
Ruta 4 “Chilibulo” y Ruta 10 “Chorrera” ambas con 51 especies
3ra Ruta con mayor cantidad de especies
Ruta 8 “Cañón del río San Pedro-La Armenia” con 47 especies

Ruta con mayor cantidad de participantes
Ruta 11 “Itchimbía-Machángara” con 11 participantes

Cinco especies de aves más abundantes
1. Mirlo Grande (Great Thrush - Turdus fuscater) con 354 individuos
2. Tórtola Orejuda (Eared Dove - Zenaida auriculata) con 336 individuos
3. Gorrión (Rufous collared Sparrow - Zonotrichia capensis) con 316 individuos
4. Quinde Herrero (Sparkling Violetear - Colibri coruscans) con 286 individuos
5. Anade Piquiamarillo (Yellow-billed Pintail – Anas georgica) con 237 individuos


Ave más grande
Guarro o Águila Pechinegra (Black chested Buzzard Eagle - Geranoaetus melanoleucus) entre 62-68,5 cm de cabeza a cola y de envergadura 175 cm

Ave más pequeña
Quinde Soldado (White bellied Woodstar - Chaetocercus mulsant) con 7 cm

Colibrí más grande
Colibrí Gigante (Giant Hummingbird - Patagona gigas) con 16 cm

Ave más rara
Garceta Azul (Little Blue Heron – Egretta caerulea)

Familias con mayor cantidad de especies

Colibríes “Trochilidae” (18 especies)
  1. Aglaeactis cupripennis - Shining Sunbeam
  2. Amazilia tzacatl - Rufous-tailed Hummingbird
  3. Chaetocercus mulsant - White-bellied Woodstar
  4. Chlorostilbon melanorhynchus - Western Emerald
  5. Coeligena lutetiae - Buff-Winged Starfrontlet
  6. Colibri coruscans - Sparkling Violetear
  7. Ensifera ensifera – Sword-billed Hummingbird
  8. Eriocnemis luciani - Sapphire-vented Puffleg
  9. Lafresnaya lafresnayi - Mountain Velvetbreast
  10. Lesbia nuna - Green-Tailed Trainbearer
  11. Lesbia victoriae - Black-tailed Trainbearer
  12. Metallura tyrianthina - Tyrian Metaltail
  13. Myrtis fanny - Purple-collared Woodstar
  14. Oreotrochilus chimborazo - Ecuadorian Hillstar
  15. Patagona gigas - Giant Hummingbird
  16. Pterophanes cyanopterus - Great Sapphirewing
  17. Ramphomicron microrhynchum - Purple-backed Thornbill
  18. Chalcostigma herrani - Rainbow-bearded Thornbill

Tiránidos “Tyrannidae” (16 especies)
  1. Anairetes parulus - Tufted Tit-Tyrant
  2. Camptostoma obsoletum - Southern Beardless-Tyrannulet
  3. Contopus fumigatus - Smoke-colored Pewee
  4. Elaenia albiceps - White-crested Elaeina
  5. Elaenia pallatangae - Sierran Elaenia
  6. Mecocerculus leucophrys - White-throated Tyrannulet
  7. Mecocerculus stictopterus - White-banded Tyrannulet
  8. Muscisaxicola alpinus - Plain-capped Ground-Tyrant
  9. Myiotheretes fumigatus – Smoky Bush-Tyrant
  10. Myiotheretes striaticollis - Streak-throated Bush-Tyrant
  11. Ochthoeca fumicolor - Brown-backed Chat-Tyrant
  12. Ochthoeca rufipectoralis - Rufous-breasted Chat-Tyrant
  13. Pyrocephalus rubinus - Vermilion Flycatcher
  14. Sayornis nigricans - Black Phoebe
  15. Serpophaga cinerea - Torrent Tyrannulet
  16. Tyrannus melancholicus - Tropical Kingbird

Total aves nocturnas:
4 especies
2 búhos, 1 lechuza y 1 chotacabras
  1. Strix albitarsis - Rufous banded Owl
  2. Bubo virginianus - Great-horned Owl
  3. Tyto alba - Barn Owl
  4. Systellura longirostris - Band-Winged Nightjar

Total de migratorias
8 especies
  1. Actitis macularius - Spotted Sandpiper
  2. Anas discors - Blue-Winged Teal
  3. Hirundo rustica - Barn Swallow
  4. Catharus ustulatus - Swainson Thrush
  5. Vireo olivaceus - Red-Eyed Vireo
  6. Setophaga fusca - Blackburnian Warbler
  7. Setophaga petechial- Yellow Warbler
  8. Piranga rubra - Summer Tanager

Total rapaces diurnas
10 especies
2 carroñeros, 8 rapaces
  1. Cathartes aura - Turkey Vulture
  2. Coragyps atratus - Black Vulture
  3. Accipiter striatus - Sharp-shinned Hawk
  4. Geranoaetus melanoleucus - Black-chested Buzzard-Eagle
  5. Geranoaetus polyosoma - Variable Hawk
  6. Parabuteo leucorrhous - White-rumped Hawk
  7. Parabuteo unicinctus - Harris Hawk
  8. Circus cinereus - Cinereous Harrier
  9. Falco peregrinus - Peregrine Falcon
  10. Falco sparverius - American Kestrel

Es importante obtener más información que nos ayude a tomar decisiones de planificación urbana para permitir que las personas y las aves vivamos en armonía. Los conteos navideños son actividades importantes para conocer y conservar a la avifauna debido a que generan información sobre la diversidad y poblaciones de las aves que habitan en la zona del conteo.

Estos datos se acumulan a lo largo de los años permitiendo establecer como van cambiando esas poblaciones de aves y sobre todo, identificar si alguna especie está desapareciendo en la zona del conteo. Más aún, debido a que los conteos cubren varias áreas dentro de una zona, se genera valiosa información para evaluar si hay zonas claves para la conservación de las aves, sea por su sensibilidad o resiliencia. Esto es particularmente importante en términos de un conteo urbano, pues se puede fácilmente identificar especies y zonas dentro y alrededor de la ciudad que necesitan acciones socio-ambientales para su recuperación y conservación.


Para uso de esta información citar:
5to Conteo Navideño de Aves Urbano Quito, diciembre 2018, Colectivo Aves Quito – Audubon Society.



domingo, 7 de abril de 2019

Poema sobre las aves


De niña y adolescente era una poeta, una soñadora. Escribía muchos poemas pero admito que no los había escrito desde unos diez años o más quizá. Parece que me había quedado sin palabras para expresarme. 
Pero hace un tiempo compré un libro muy interesante que se llama ´Birds in a Cage´ (Aves en una jaula) por Derek Niemann, que se trata de oficiales británicos que fueron capturados durante la Segunda Guerra Mundial (1940-1945) y estuvieron encerrados en campos de prisión en Alemania. Ellos compartían el amor por las aves y la naturaleza y durante un tiempo estuvieron en el mismo campo. Por 5 años estuvieron encerrados pero pasaban el tiempo haciendo conteos de aves y observando nidos de diferentes especies. A veces observaban hasta 12 horas por día! Después de la Guerra jugaron un rol importante en la ornitología y la conservación de las aves en el Reino Unido. Un libro recomendado (no sé si también existe en español).
Además de ser un buen pasatiempo en los buses, el libro me inspiró a tomar la pluma de nuevo porque uno de los oficiales escribía poemas divinos sobre las aves y la naturaleza, entre otros.

Les comparto mi primer poema después de diez años de silencio. Y qué tema mejor que las aves?
Para los curiosos también está la versión en el idioma original. Para los que no saben, adivinen qué idioma es!

















Las Aves


6 de la mañana
La neblina asciende lentamente
Desde el volcán

Pequeños dinosaurios vuelan
Por la selva de la ciudad
En su propia Tierra Media
Cantan su canción

Me quedo
Contemplándolos
Cómo puede ser
Que nadie más los nota?

Visten trajes brillosos
Y su banda suena fuerte
El Carnaval de Río
Frente a mis ojos

La gente me pasa corriendo
Casi sin aliento
Parece huir
Del mundo exterior

Pero mientras tanto
Yo escucho
Una variedad de lenguas
Un Babilonia de cantos
Veo colores
Que nunca te imaginaste
Observo patrones  
Y crestas alegres

El mundo gira alrededor de mí
El mundo de la gente
Ellos hablan, corren
Se ríen

Pero yo estoy aquí

con las aves 


De Vogels

6 uur ´s morgens
Mist rijst langzaam
omhoog vanaf de vulkaan

Kleine dinosauriërs vliegen
Door de stadse jungle
Ze roepen ze zingen
In hun eigen Midden-Aarde

Ik ben een rijk mens want
ik als enige
merk ze op
Ik blijf staan

Flitsende kostuums en luide muziek
Vleugelgewiek
Het Carnaval van Río
Alleen voor mijn ogen

Mensen rennen langs me heen
Bijna buiten adem
Zouden ze wegrennen
Van het leven van alledag?

Maar ik
Ik hoor dialecten en
tientallen talen
Een Babylon van veren
Ik zie kleurschakeringen
patronen en vrolijke kuifen:
Ik weet wie ze zijn

De wereld trekt aan mij voorbij
De wereld van de mensen
Ze rennen, ze lachen, ze praten-

Maar ik ben alleen
met de vogels